Ramón Cañas La pizza · 10/19/2021

INTRODUCCIÓN A LA PIZZA

Un modelo para transformar organizaciones

Soy de León, y cada vez que voy de visita aprovecho la oportunidad para intentar explicarle a mi abuela a que me dedico.

No es que mi abuela esté anticuada, sino más bien el reto de explicar que hago lo tengo con casi todo el mundo que no haya trabajado en IT (muestra de ello es que ni mis gestores se aclaraban sobre el epígrafe IAE de hacienda que debía utilizar…)

Con cada una de esas visitas he ido mejorando mi explicación, y para comprobarlo, en la última visita, le propuse a mi abuela que tratara de explicarle cual era mi profesión a una amiga suya con la que estábamos tomando un chocolate.

Para mi gran satisfacción su respuesta comenzó por algo como: «Mi nieto ayuda a empresas a que trabajen mejor…»

Iba muy bien encaminada. Acompaño a empresas en la transformación de sus «sistemas operativos», es decir, el modelo organizativo bajo el que trabajan, es decir, sus entrañas como organización.

En este proceso de tratar de mostrar que es lo que hago a mis familiares, me di cuenta que para mis propios clientes y potenciales colaboradores tampoco estaba muy claro.

Fue así como nació en Bevol un proyecto explícitamente enfocado a encontrar como comunicar de forma sencilla nuestro trabajo y el valor que aportamos.

Queríamos buscar una metáfora basada en algo que todo el mundo conociera, sin caer el los clásicos. Tras muchas vueltas y varias conversaciones, llegamos a una idea muy potente. La Pizza.

Somos mentores de cocina, y junto con nuestros clientes creamos recetas totalmente customizadas de Pizza.

Imaginemos que tu organización fuera una pizza. Has heredado una receta (el cómo habéis trabajado siempre), y sabes que ha llegado el momento de empezar a cambiar. Eso sí, ya no queréis ser una pizza cualquiera, queréis ser la mejor pizza que podáis imaginar para vuestro gusto y el de vuestros clientes.

Para dar con la receta adecuada tenemos que crear cada uno de los ingredientes con cariño. Por ejemplo, en algunos casos necesitaremos de una masa gordita, pero en otros será una masa bien fina y crujiente.

También tendremos que seleccionarlos cuidadosamente, y por partes para no saturar la receta. Unos necesitarán champiñones, otros necesitarán pimientos.

No podemos copiar recetas, como mucho debemos inspirarnos, porque los gustos y necesidades son únicos para cada caso. Dicho eso, hay ciertos elementos que sí o sí deben estar para que nuestro plato pueda considerarse Pizza (Sin estos elementos tu organización seguirá siendo la receta que era antes de empezar el cambio).

El primer elemento indispensable es la Masa. En nuestra realidad esa masa está compuesta del propósito, los principios y los valores compartidos. Sin ellos, la pizza nunca llegará a ser pizza. Es la base que sustenta todo, y que nos permitirá experimentar con el resto de ingredientes hasta dar con la receta perfecta. Una masa mal preparada, y todos los otros esfuerzos saldrán perjudicados, incluso no servirán para nada.

Preparar una masa madre buena llevará su tiempo, y al igual que la levadura reacciona con el resto de elementos, redefinir el propósito, los valores y los principios necesitará de interacción con el día a día de la organización para ir ligándose y asentándose.

Cada uno de esos 3 ingredientes tiene que estar enraizado en una filosofía basada en la confianza en las personas (Creer firmemente que los trabajadores son personas optimistas, comprometidas, dinámicas, flexibles y capaces de adaptarse. Que quieren disfrutar de su trabajo, aprender, mejorar, resolver problemas, aceptar e incluso buscar responsabilidades).

En el siguiente post continuaremos descubriendo La Pizza, a través de sus otros 2 elementos esenciales: El tomate (a.k.a. LA ESTRUCTURA ORGANIZATIVA) y el queso (a.k.a. EL MODELO DE TOMA DE DECISIONES Y GOBERNANZA).

Nos vemos pronto!